Desde hace unos días, se sabe que la Asociasión de Asesores Fiscales ha soicitado el aplazamiento del Impuesto de Sociedades del 2008 pidiendo que la nueva fecha límite se traslade hasta el 25 de octubre del 2009.
Es verdad que este año, existen una serie de condicionantes que nos estan haciendo pensar a muchos asesores, en la imposibilidad de cumplir con los plazos para este año. A nadie se le escapa, que el año pasado hemos sufrido el cambio de Plan General Contable, lo cual, no sólo supone cambios en la contabilidad diaria (estos cambios son los menos problemáticos), sino en aspectos más desde el punto de vista fiscal.
Hay que tener en cuenta que el Impuesto de Sociedades, se calcula en base al resultado de la contabilidad y por lo tanto un cambio en los criterios de la misma y en las normas de contabilización también afectarán de forma directa al Impuesto de Sociedades.
Todos sabemos que con el cambio de plan, han desaparecido algunas cuentas y han cambiado criterios de contabilización, un ejemplo claro de ello, es la desaparición de los gastos de primer establecimiento y de constitución, o el cambio en los criterios de amortización del antiguamente llamado Inmovilizado Inmaterial.
Es por todo esto, que "nuestra amiga", se ha visto obligada a modificar el Impuesto de Sociedades y como ella es muy lista, amparandose en la idea de modificarlo, para que el cambio en el PGC afectase lo menos posible a las empresas desde el punto de vista fiscal, se ha pasado tres pueblos con el nuevo Impuesto de Sociedades.
Sólo hay que ver lagran cantidad de nueva información que hay que añadir para poder confeccionarlo y el hecho de que los fallitos en el Impuesto se pagan y de que forma. Además de esto, tenemos que tener en cuenta que el Impuesto de Sociedades, no es que se haya publicado hace cuatro meses. El Impuesto de Sociedades definitivo, fue aprobado hará un mes y el programa informático para su confección salió a primero de mes.
Sin duda y tras verlo con compañeros de profesión, las impresiones coinciden en su mayoría al decir que este año, lo que se tardaba media hora en hacer, puede llevarnos dos horas facilmente, hecho que repercute tanto en las tarifas a los clientes por la elaboración, como en el hecho de que algunos impuestos quedarán fuera de plazo por falta de tiempo material para realizarlos y no por descuidos o despistes.
En mi opinión, la necesidad de cambiar el plazo de presentación este año, esta más que justificada y no debemos olvidarnos que en muchos casos que queden fuera de plazo, la culpa no será al 100% del contribuyente.
Otra cosa es que hecho de solicitar un cambio permanente en el plazo para que no sólo sea en este ejercicio, sino que haya un traslado definitivo de los plazos. En ese caso habría que buscar los motivos por los cuales serían lógicos estos cambios. Ojo que yo sería el primero en votar a favor de ese cambio permanente.
Un saludo a todos.



























